Miércoles Agosto, 2010
España se suma a los países que investigan a Google por recoger datos personales con los automóviles que grababan las calles para su servicio de “street view”
El Juzgado de Instrucción número 45 de Madrid ha citado para el mes de octubre a la representante de Google España, Marisa Toro, para que declare en la investigación abierta por la jueza Raquel Fernandino tras ser presentada una denuncia en junio por el presidente de la Asociación para la Prevención y Estudio de Delitos, Abusos y Negligencias en Informática y Comunicaciones Avanzadas (APEDANICA).
La compañía ha manifestado que colaborará con la magistrada. Según Valentín Playá, abogado de APEDANICA la jueza "No cita al representante de Google como testigo de unos hechos, sino como imputado. El juez ha pedido a la policía que informe sobre la recogida de datos de Street View en Madrid porque este es el ámbito de su competencia. Obviamente no es la única ciudad española donde Street View ha actuado, pero la denuncia la presentamos en Madrid, sede de la asociación y de Google. Si se advirtiera la necesidad de investigar en otras ciudades, el caso debería trasladarse a la Audiencia Nacional".

En las diligencias abiertas por el juzgado, se solicita a la Brigada Provincial de Delitos Informáticos que informe sobre los hechos denunciados, los instrumentos utilizados, el tipo de datos obtenidos en Madrid, destino de los mismos, así como el número de usuarios afectados.
Google reconoció en la pasada primavera que la tecnología utilizada en los coches de " Street View " también había registrado “sin darse cuenta” fragmentos de las actividades en línea de la gente a través de redes Wi-Fi en los últimos cuatro años. Sin embargo en Mountain View California, la compañía dijo que estos datos recogidos de las redes públicas de Wi -Fi en más de 30 países, nunca fueron utilizados y que nunca había quebrantado la Ley.
Google también se enfrenta a las investigaciones o consultas sobre esta práctica, que dice que ha suspendido, en los Estados Unidos, Alemania y Australia.
Google ha publicado una nota en la que decía: "Estamos trabajando en todos los países con las instituciones y autoridades judiciales para responder a cualquier pregunta que tengan. Nuestro objetivo final es eliminar los datos de conformidad con nuestras obligaciones legales y en consulta con las autoridades competentes".

La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) anunció en mayo la apertura de una investigación, pero al ser un organismo administrativo, no puede imponer penas a los afectados, la máxima sanción con la puede castigar a los infractores sería de 600.000 euros que para el gigantesco buscador no supondría ningún esfuerzo pagar.
Parece ser que el asunto se destapó en Alemania país que está preparando una ley para que los ciudadanos puedan borrar sus edificios de “street view” se calcula que pueden llegar a 200.000 las solicitudes de borrado. Igualmente en Estados Unidos está siendo investigado el buscador gigante americano.
La encantadora y llena de frescura compañía americana, empieza a perder sus encantos, y a desvelarse como una especie de “Gran Hermano” al estilo de la novela de Orwell “1984”.
Todos estamos acostumbrados a usar Google cotidianamente, yo soy el primero que me sirvo de su buscador para elaborar las noticias que se publican en esta página, pero reconozco que hay muchas veces que no me explico como es posible que esté en una página china informándome de los ereaders que van a salir y me salga en el navegador un anuncio en perfecto español indicándome en que tienda de mi ciudad puedo comprar lectores.
Por otro lado alguna vez hemos utilizado el servicio de publicidad de Google, pero la verdad es que los criterios que aplica para pagar al que presta su página para su publicidad y cobrar al anunciante, son bastante opacos, y normalmente no hay control sobre los resultados que te proporcionan, hay que fiarse a pie juntillas de lo que te dicen.
El negocio de Google ha sido desde siempre la información, han sido unos recolectores y clasificadores perfectos de la información, han sabido averiguar los gustos y las tendencias de sus usuarios y les han facilitado esa información de acuerdo a lo que demandaba cada internauta desde el cuarto del ordenador de su casa.

El planteamiento ha sido muy inteligente, y hay que reconocer que han sabido hacerse imprescindibles en nuestras vidas, desde que existe Google los vendedores de enciclopedias se han tenido que ir al paro.
Pero la pregunta que nadie responde es la siguiente: ¿Qué ocurriría si Google llegara a un momento en el que pudiera acaparar toda la información existente en el planeta?
No estamos hablando de ciencia ficción, el 22-11 en una entrevista que hizo Zonaebook a Luis Collado ejecutivo de Google España, ya le preguntábamos que si creía que era posible técnicamente la digitalización de todos los libros publicados en la historia, en todo el planeta, y su puesta a disposición vía internet a través de la web de Google y nos contestó que hacia esa gran meta es hacia donde iba la compañía.
Hoy todo se hace a través de la red, y esa tendencia va en aumento, todo lo vamos a comprar en un futuro a través de Internet, y eso puede suponer que el que controle esa información, va a controlar nuestros hábitos de consumo, si además tuviera acceso a nuestras comunicaciones personales, sabrían no sólo como nos gusta vestir, o comer, o que coche preferimos o que destino turístico, también estarían indexando nuestras inclinaciones sexuales, nuestras creencias religiosas y nuestras opciones políticas.
Hoy Google es tan poderoso que puede llegar a provocar un incidente diplomático, como ya ha ocurrido con China y el gobierno de EE.UU. en ese caso apoyamos a la multinacional americana, porque eligió perder dinero, antes que permitir la censura, pero ¿Que ocurrirá en el futuro si llegara controlar tanta información y por consiguiente tanto poder?









